sábado, 16 de junio de 2012


Se suele creer que el pensamiento positivo conduce a una vida más sana, más feliz. Cuando somos niños nos dicen que sonríamos, que pongamos caras alegres, cuando somos adultos nos dicen que veamos el lado positivo... que hagamos tragos y veamos la mitad del vaso lleno...  a veces la realidad puede entorpecer nuestra habilidad de comportarnos felizmente.
Tu salud puede deteriorarse, tu novio te puede engañar, tus amigos pueden desilusionarte. En estos momentos quieres ser realista, quieres dejar actuar a tu ser verdadero ... espeluznante e infeliz  
Si le preguntas a la gente que espera de la vida la respuesta será simple:  ser feliz, quizás sea la expectativa, el hecho de querer ser feliz,  lo que no nos permite lograrlo.
Quizas cuanto más queremos los estados de felicidad,  más nos confundimos, hasta el punto de no reconocernos. En cambio, seguimos sonriendo e intentando ser la gente feliz que nos gustaría ser.
Hasta que finalmente nos damos cuenta, estuvo allí todo el tiempo, no en nuestros sueños o en lo que esperamos, si no en lo conocido, en lo cómodo, en lo familiar.